Soy melancólico, negativo, romántico, nostálgico, extremadamente sensible y crítico con la estupidez de la sociedad en la que vivimos. De enfermizos pensamientos y con tendencia a la autodestrucción, soy enemigo de cualquier mayoría y apolítico. Constantemente intento crear teorías propias mediante el análisis de comportamientos generalizados en las relaciones humanas con el fin de poder aprender un poco más de la vida y de esta forma, ser un poco más sabio y no volver a tropezar de nuevo en la misma piedra. La tristeza es una excelente maestra, ni cien victorias enseñan lo que se aprende de una sola derrota. Y yo estoy continuamente fracasando.